Somos seres pensantes, quizás en un mundo que jamas conoceremos,
siempre queremos lo mejor para nosotros, siempre deseamos aquello que
los demás tienen; o aquello que un día desechamos lo queremos recuperar.
Siempre estamos ansiosos por lo que puede pasar o lo que no queremos
que pase. Somos todo aquello que no queremos; por mas que queramos
siempre estamos inconformes.
Cada uno de nosotros nos etiquetamos
con aquello que jamás nos gusta y es porque deseamos que nos confirmen,
ya sea un amigo, familiar o conocido que no lo somos; pero cuando nos
dicen todo lo contrario ha lo que queremos escuchar nos molesta, hacemos
como que nada a pasado; nos reímos o hasta tratamos de que esta persona
cambie lo que ha dicho y comenzamos a defendernos del porque lo somos y
hasta llegamos a pensar que ese comentario puede cambiar, pero la
verdad solo cambiamos el comentario pero no aquello que esta persona
piensa de como somos.
Es
fácil decir algo que no involucra algo que nos moleste o estar de
cuerdo con aquello que afecta a otras persona menos a nosotros, como
decir todo estará bien por ejemplo, eso lo decimos cuando no estamos
pasando esa difícil situación y ni se nos dificulta decirlo, pero cuando
estamos pasando esos malos momentos no queremos que ni se nos acerque
nadie, queremos todo se detenga, queremos volver atrás y querer borrarlo
todo; pero la verdad es que es un tiempo que debemos pasar para poder
madurar.
Un mundo desconocido es al que quizás ahora entre y quiera regresar;
pero este solo es un inicio de una etapa que quizás un día quiera borrar
o modificar; pero como se dice no puede ver vuelta atrás, solo un
respiro para poder escribir un poco mas; expresando cada una de las
realidades que se puedan plasmar, un pensamiento que va mas allá de lo
que como persona puede ser. El tiempo decidirá lo que cada una de estas
palabras quieren llevar consigo.
El autor.